Enfermeras: Gremios en lucha por aumento de salarios y contra la gran carga de trabajo

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“En la sala donde trabajo solo somos dos para atender a 18 pacientes, por lo que cada una tiene que atender todos los días a nueve”, lamenta una de las enfermeras del Hospital Salvador B. Gautier, del Distrito Nacional, para quien, frente a la gran carga de trabajo, resultan “muy bajos” los salarios de RD$24,485 y RD$31,713 que reciben como sueldo base los auxiliares y graduados del área que laboran en los centros del Servicio Nacional de Salud (SNS).

Para octubre de este año, el Banco Central ubicó el costo promedio de la canasta familiar en RD$29,470.51. Las enfermeras lucharon junto al Colegio Médico Dominicano (CMD) por un aumento salarial y para reclamar que el Estado destine el 5% del producto interno bruto (PIB) para el sector salud.

El Gobierno logró pactar, por separado, con varias de las organizaciones que las agrupan y se comprometió a una nivelación salarial que empezó a aplicar a partir de febrero pasado.

Francisca Peguero, presidenta de la Asociación Nacional de Enfermería (Asonaen), asegura que al momento de pactar con el Gobierno el sector exigía un reajuste salarial de 60% y que, pese a la aplicación de “una nivelación” en los sueldos todavía falta mucho para que su gremio, que apoya las huelgas y las movilizaciones de los médicos, se sienta satisfecho.

“Aquí existen tres niveles de enfermería en el aspecto formativo, pero los gobiernos unieron el técnico y el auxiliar para solo pagar un salario, a pesar de que un auxiliar dura un año estudiando y un técnico dos y tres años estudiando en un liceo y en una universidad”.

Peguero dice que “antes, incluso, el Ministerio de Salud Pública mantenía 32 niveles salariales para pagar a las enfermeras con un salario mayor de RD$23,000 para las profesionales”, se queja. “Ahora son RD$31,000 para una profesional, pero es un salario insuficiente”.

hospitales enfermeras por provinciasRecuerda que el personal de enfermería se expone, sobre todo con la carencia de suministros en los hospitales, a contraer enfermedades como hepatitis, VIH Sida, psoriasis, dermatitis y tuberculosis viral. “En el hospital Padre Billini tuvimos el caso de 15 enfermeras y en el Cabral y Báez 10 que se enfermaron no solo de tuberculosis pulmonar, sino que tuvimos casos de tuberculosis óptico, renal, gástrico, porque el bacilo de Koch se introduce donde la gente no sabe”.

Una de las enfermeras consultadas explica que en el Hospital Salvador B. Gautier tienen más trabajo porque siguen las plazas vacías de algunas de sus compañeras pensionadas. “Además hay problemas de suministro. Por ejemplo, con las sábanas me entregan solo un juego limpio para nueve pacientes y yo evalúo el que más lo necesite para usarlo en uno que esté postrado, que no se pueda mover y que, por lógica, haya que bañarlo en la cama”.

“Es que aquí las sábanas se usan mucho, cuando se muere un paciente lo llevan para la morgue con todo y sábanas o cuando hay traslados o simplemente se ensucian tanto que deben desecharse”, dice.

“Otra situación grave se da con los calmantes, que tampoco hay. Los que más se indican, que son Tramal y Keterolac, no los hay y tenemos que aplicar Diclofenac que puede hacer daño a algunos pacientes que son alérgicos a sus componentes”, lamenta.

Gremios como la Asociación Dominicana de Enfermeras Graduadas (ADEG) sostienen que el Gobierno incumple lo pactado en lo relativo a pensionar a unas 2,800 auxiliares y profesionales con el cien por ciento de su salario y, además con la protección de un seguro médico. También, que los hospitales acumulan un déficit de unos 8,000 mil trabajadoras del área.

El déficit refleja la realidad de República Dominicana que, según una investigación publicada este año por Magdalena Rathe y Pamela Suero, sólo cuenta con 0.4 enfermeras por cada 1,000 habitantes, muy por debajo de Cuba (7.9), México (2.5) y Costa Rica (1.8).

De 17 países analizados por Rhate y Suero, República Dominicana se encuentra junto con Honduras y por debajo de Bolivia (4.5), “el país más pobre de la región después de Haití”.

“Las enfermeras son las que llevan la mayor carga en los hospitales y otros centros de salud. Si estuvieran bien formadas y remuneradas, podrían hacer una gran parte del trabajo que se necesita en el primer nivel de atención. En Estados Unidos se trata de una carrera universitaria que dura seis años”, sostiene Rhate, economista y consultora en salud para organismos como la OMS y el Banco Mundial.

Los gremios rechazan una ley pendiente de promulgación por el Poder Ejecutivo para crear el Colegio Dominicano de Profesionales de Enfermería (Codopenf) bajo el alegato de que solo beneficia a 3,500 integrantes de la Asociación de Enfermeras Graduadas (ADEG), que son el grupo minoritario.

Diez universidades tenían para 2015 una matrícula de 10,518 (11,240 mujeres y 722 hombres) estudiando la carrera de Enfermería, conforme al Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MECyT).

Según el SNS, al 18 de octubre de 2016, el país contaba con 10,990 enfermeras sirviendo en 175 hospitales, en los que además servían 11,656 médicos.

Pero el también experto en salud Daniel Guzmán asegura que el Ministerio de Salud Pública cuenta con 67,374 empleados entre profesionales, técnicos y administrativos, de los cuales 3,555 eran enfermeras y 11,110 auxiliares de enfermería.

Calcula que el sector público de salud tiene una demanda de servicio potencial de unos 6.5 millones de personas, lo cual significa que “cuenta con 5.5 enfermeras por 10,000 potenciales beneficiarios”.

“Si se suman a las enfermeras las auxiliares se tendría que el país cuenta con 22.5 enfermeras y auxiliares por 10 mil potenciales beneficiarios”, aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que “a nivel mundial se tiene un promedio de 28 enfermeras por 10,000 habitantes”, apunta.

Aunque hay países de África con 11 enfermeras por 10,000 habitantes frente a otros de Europa que tienen hasta 79, “si se toma el promedio a nivel mundial República Dominicana tendría un déficit 14,645 enfermeras”, plantea Guzmán.

Deplora división

“Hay un grupo de enfermeras en los hospitales, mujeres con 60 y 65 años de edad, que debieron haber sido retiradas ya del servicio”, sostiene Wilson Roa, electo presidente del Colegio Médico Dominicano (CMD). “Además de la falta de personal que las mismas enfermeras estaban denunciando, ahora tienen déficit de personal de un grupo que ya fueron pensionadas”, indica. Sostiene que en la maternidad La Altagracia hay enfermeras de 65 y 70 años de edad, “porque las quieren pensionar con menos del 50% del salario que ganan”.

Roa sustituirá a Waldo Ariel Suero, quien como presidente del CMD encabezó diversos paros de labores en los hospitales. Aboga por una mejoría en los salarios de las enfermeras y la creación de condiciones de trabajo más dignas. Se queja de la maniobra que desarrolló el Gobierno para pactar con los diversos gremios de enfermeras y dividirlos, en momentos en que todos respaldan al CMD en su reclamo por un 5% del PIB para el sector salud, así como mejoría salarial para todos los servidores de los hospitales.

Fuente: www.eldinero.com.do

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